"No son los hechos los que estremecen a los hombres, sino las palabras sobre los hechos" (Epicteto)

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28 de febrero de 2012

La cuadratura del círculo


Apremiado por la Comisión Europea, el Gobierno de Mariano Rajoy acaba de dar a conocer el déficit público con el que España cerró el año 2011. Los peores pronósticos no sólo se han cumplido sino que se han agravado: un 8,5% de déficit frente a un objetivo del 6%, es decir, dos puntos y medio más de lo esperado y prometido por el gobierno saliente.

Dicen las cifras mostradas ayer tarde por el ministro Montoro, que buena parte del problema se ha generado en las comunidades autónomas en donde el déficit global rozó el 3%, prácticamente lo mismo que en 2010. Es cierto que Montoro arrastra el ascua para su sardina y, además de callar el déficit de las comunidades autónomas en las que gobierna el PP,  no incluye los déficits de financiación que sufren autonomías como Andalucía o Canarias, sin ir más lejos.
 
 En cualquier caso, lo que parece fuera de toda discusión es que las comunidades autónomas no han cumplido en el pasado ejercicio con las medidas de ajuste a las que se habían comprometido, bien sea porque el grueso de su gasto se va en sanidad y educación, es donde ni se puede ni se debe recortar, bien sea porque no han querido meter la tijera en otros gastos menos perentorios.

También es verdad que no todas las comunidades autónomas han incumplido por igual, de hecho, la única que se ha ajustado a la previsión ha sido Madrid (por la vía de cargar los ajustes sobre la sanidad y la educación), mientras que Canarias, la que más de cerca nos toca, se ha desviado medio punto del objetivo del 1,3% para todo el año con efectos también en los servicios básicos.

La incógnita

Con todo y con los datos sobre la mesa del Gobierno y de la Comisión Europea, la pregunta que toca hacerse ahora es ¿qué va a hacer el Gobierno de Mariano Rajoy? ¿cómo va a conseguir pasar de un déficit del 8,5% al 4,4%, que es el objetivo fijado para este año? Parece imposible y además lo es. El presidente de la Generalitat catalana, Artur Mas, dijo hace poco que España sólo podrá cumplir ese objetivo "mintiendo".

No creo yo que sea eso lo que va a hacer.  La cuestión es si en Bruselas (es decir, si en Berlín) decidirán que hay que mantener el objetivo imposible cueste lo que cueste y caiga quién caiga. El ministro Montoro no quiso soltar prenda ayer tarde sobre la conveniencia de istar a Bruselas a flexibilizar la consecución de ese objetivo para dejarlo en algo más de lo previsto.

Es comprensible que el Gobierno no quiera decirlo públicamente por las perversas consecuencias que eso podría tener para nuestro país, con las agencias de calificación y los malvados mercados vigilándonos de cerca. Sin embargo, todo hace indicar que el Gobierno, si no lo ha hecho ya, no tendrá más remedio que pedirlo en Bruselas.

Pero no nos llamemos a engaño: aún así no creo que la rebaja sea muy sustanciosa y lo más que cabe esperar es que la Comisión nos obligue a dejar el déficit de 2012 en el 5% o algo más, como mucho. En todo caso, ello implicará que habrá que continuar con los ajustes y los recortes para rebañar tal vez en torno a otros 20.000 millones de euros que sumar a los cerca de 15.000 que ya se pretenden ahorrar por la vía de la subida de impuestos y congelación salarial en marcha.

Más preguntas

Y aquí surge el segundo bloque de preguntas: ¿sobre quiénes van a recaer estos nuevos sacrificios que ya se huelen en el ambiente ? ¿sobre los mismos de siempre? ¿sobre las rentas del trabajo? ¿sobre la sanidad, la educación o los servicios sociales? ¿a través de la subida del IVA?.

O si lo prefieren: ¿cuándo va el Gobierno a fijarse en la fiscalidad de las SICAV y de las grandes fortunas? ¿no piensa hacer nada para luchar con eficacia contra el fraude fiscal? ¿qué hay de la tasa Tobin a las transacciones bancarias que Mariano Rajoy defendió en presencia de Nicolás Sarkozy? ¿piensa el Gobierno que suministrando medidas tóxicas salvará al enfermo? ¿no cree llegada la hora, a la vista de lo que está ocurriendo en Grecia, por ejemplo, de pensar en medidas que reactiven la economía?

En definitiva: ¿cómo piensa el Gobierno sacar a la economía del agujero por el que está cayendo y al mismo tiempo cumplir los objetivos del déficit? Lograrlo sería encontrar la cuadratura del círculo vicioso en el que estamos atrapados. 

Y, por cierto, para empezar a saber qué se propone hacer, sería bueno que dejara de marear la perdiz y diera a conocer cuanto antes los Presupuestos Generales del Estado sin esperar a las elecciones andaluzas, ¿o es que van a ser tan duros que teme perderlas?

25 de febrero de 2012

Aliviado estoy


Sí señor, los españoles nos sentimos mucho más aliviados desde que el nuevo Gobierno está tomando medidas sin parar, casi como esas señoras que salen en la tele anunciando una especie de yogurt con bichitos beneficiosos para la flora intestinal.  Lo dice el ministro de Guindos, que a este paso se va a convertir, junto con Montoro, en el ministro más dicharachero del Ejecutivo de Mariano Rajoy.

De Guindos está de gira internacional, como los grandes artistas, para explicar a los "mercados" las aliviadoras medidas del Gobierno contra la crisis. Por cierto, ahora que lo recuerdo, cuando su antecesora en el cargo, Elena Salgado, hizo algo similar, el PP se desternilló.

 Pero a lo que íbamos. De Guindos se ha llegado hasta Washington y allí ha dicho que los españoles se sienten muchos más aliviados desde que su Gobierno está tomando medidas. Tengo que decir que comparto plenamente la percepción del ministro.

Desde que el Gobierno me subió el IRPF doy saltos de alegría y más que daré cuando vea la nómina de febrero; y no digamos nada del alivio experimentado al conocer los detalles de la equilibrada reforma laboral con la que el Gobierno nos ha alegrado definitivamente la vida laboral.


Conocer las reformas que el Gobierno pretende aplicar en asuntos como el aborto, las tasas en la administración de justicia, las bodas y divorcios ante notarios o las becas universitarias me tiene también exultante de alegría; y por supuesto, los recortes educativos y las cargas policiales de hace unos días en Valencia me han producido una dicha inenarrable, sólo similar a las draconianas medidas contra el abuso bancario en las hipotecas, algo que me ha llevado casi al borde de un colapso de satisfacción.

Lo último ha sido lo de este viernes: enterarme de que los pequeños y medianos empresarios y los autónomos que les perdonen deudas a los ayuntamientos cobrarán primero y darme un ataque de alivio del que aún intento recuperarme ha sido todo uno. Tan aliviado me siento que estoy barajando seriamente la idea de constituir el Movimiento Aliviado del 20-N para hacerle frente con argumentos de peso a los perroflautas del 15M.

Y no sigo porque no aguanto más del alivio. Si me lo permiten, me voy un ratito al servicio a poner en práctica la acepción número cinco del término "aliviar" recogida en el Diccionario de la RAE: descargar de superfluidades el cuerpo o sus órganos. Entonces el alivio será completo. 

Hasta siempre

Esta viñeta de Manel resume y refleja a la perfección, mucho mejor que cualquier sesudo comentario que pudiera hacerse, la frustración que genera el cierre de un medio de comunicación, no sólo entre sus trabajadores y lectores, sino entre aquellos que aún confiamos en una sociedad genuinamente democrática. ¡Ánimo a los compañeros de Público!


Músicas para una vida - Verdad Amarga

¿Por qué me acordaría hoy precisamente de este bolero?


23 de febrero de 2012

¿Qué hay de nuevo, Luis?


La cabra tira al monte y los banqueros a la banca. El ministro de Economía, Luis de Guindos (ex de Lehman Brothers) acaba de realizar dos anuncios muy mediáticos pero que tienen truco. Vamos por partes. Ha anunciado de Guindos que va a "permitir" (ojo a la palabra: permitir) que los bancos acepten la llamada dación en pago como vía de saldar la deuda hipotecaria con una entidad financiera.

Podrán acogerse a ella familias con escasos recursos económicos, con todos sus miembros en paro y sólo para la primera residencia (habría que saber cuántas familias en esa situación tienen más de una casa). Ahora bien: la propuesta del ministro (adelantada por cierto por la patronal bancaria ¡qué casualidad), aparte de que no es ninguna novedad porque cualquier banco puede aplicarla si quiere, no va mucho más allá de elaborar un código de buenas prácticas (así lo ha llamado de Guindos) al que podrán acogerse (o no) las entidades financieras.

E incluso acogiéndose a él, nada las obliga a aceptar la dación en pago, aunque el Gobierno les ofrece generosamente la posibilidad de desgravarse fiscalmente las posibles pérdidas.  En cualquier caso, no habrá ley alguna que obligue a un banco a cobrarse la hipoteca por la vía de la dación en pago, todo dependerá de su soberana voluntad. De manera que las familias angustiadas ante la imposibilidad de hacer frente a los plazos de la hipoteca ya pueden irle rezando a San Mateo, patrón de los banqueros.

Aún hay más: ha anunciado también el ministro de Guindos la puesta en marcha de un "instrumento financiero" para que las pequeñas y medianas empresas puedan cobrar los cerca de 40.000 millones de euros que les adeudan las administraciones públicas (ayuntamientos, cabildos y comunidades autónomas).

Lo primero que se le viene a uno a la cabeza es que la Ley contra la morosidad pública aprobada en la pasada legislatura no ha servido absolutamente para nada. Sin embargo, cuando se lee la letra pequeña de esta otra propuesta del ministro empieza uno a darse cuenta de por dónde van las intenciones.

Si usted es un empresario y una administración publica le debe dinero deberá acudir a algunos de los bancos que se sumarán encantados a la propuesta del ministro para cobrarla. El banco a su vez se la cobrará al Estado, que tendrá que emitir deuda pública a interés de mercado para financiarla, y éste le pasará la factura a la administración deudora morosa.

¿Gratis? ¿Sin costes para nadie? Nada de eso. Más allá de que la operación puede tener efectos negativos sobre el déficit público, bestia negra de la política económica neoliberal, usted seguramente se quedará sin cobrar los intereses por la demora en el pago, pero el banco se llevará un pingüe interés del 6% por hacer de pagador del Estado. Los bancos, cómo no podía ser de otra manera, se frotan las manos: el Banco Central Europeo les presta dinero en régimen de barra libre al 1% y ellos lo cobran al 6%.

Da manera que, si la dación en pago sigue siendo una cuestión de voluntad bancaria y no de obligación legal y si los bancos siguen saneando sus balances por la vía de cobrarnos cinco o seis veces más caro el dinero que les prestamos al 1%, sólo cabe una pregunta: ¿Qué hay de nuevo, Luis?

22 de febrero de 2012

Mano izquierda


En las manifestaciones del movimiento de los indignados en mayo del año pasado, el PP, entonces en la oposición, le reprochó al Gobierno del PSOE, con Alfredo Pérez Rubalcaba de ministro del Interior, no haber sido más contundente en la respuesta policial a aquella marea humana que llenó la madrileña Puerta del Sol y otras céntricas plazas españolas. 
 
Menos de un año después, el Gobierno, ahora en manos del PP, parece haber querido enmendar aquella "blandura" policial cargando indiscriminada y desproporcionadamente contra los alumnos de un instituto valenciano que protestaban por la falta de calefacción en su centro. 

A la vista de los apaleamientos y golpes de los que han sido víctimas los estudiantes que se atrevieron a protestar, la Delegada del Gobierno en la Comunidad Valenciana dice ahora que ella no dio orden a la policía para que actuara con tanta dureza pero el jefe policial llamó a los estudiantes "el enemigo". Por su parte, el ministro del Interior criticó por la mañana "los excesos" pero por la tarde cargó la prueba de la culpa sobre "los radicales", sin más precisiones.

 La Delegada dice ahora que se abrirá una investigación sobre lo ocurrido (ya sabemos todos en qué suelen terminar esas investigaciones) y el ministro comparecerá en el Congreso para "dar explicaciones". A la espera quedamos de una y otra cosa aunque no deberíamos hacernos demasiadas ilusiones sobre la depuración de responsabilidades. 

Preocupa pensar en la posibilidad de que la respuesta del Gobierno a las legítimas protestas de una ciudadanía cada vez más atenazada por la crisis y las duras, desequilibradas e injustas reformas puestas en marcha sea la porra policial. Para evitar males mayores, debería el Gobierno ejercer su autoridad legítima empleando más la mano izquierda y no sólo la derecha.

21 de febrero de 2012

Españoles en Laponia


Ha dicho por ahí un señor apellidado Feito que hay que retirarle la prestación por desempleo al parado que no acepte el primer trabajo esclavo que se le presente "aunque sea en Laponia". El tal Feito no es un mindundi cualquiera, sino un preboste de la cosa patronal española,  por más señas, presidente de la Comisión de Política Económica y Financiera de la CEOE desde el año 2000.  No creo que después de estas declaraciones su jefe el señor Rosell le despida con 20 días de indemnización. 

Además de cerebro de la ideologizada CEOE, Feito ha sido Embajador de España ante la OCDE y actualmente es presidente de la Asociación de Sociedades Españolas Concesionarias de Autopistas, Túneles, Puentes, Vías de Peaje y otros embudos. Y además de todo eso, Feito tiene una larga trayectoria de cancaburradas siempre en contra de los trabajadores. 

En 2010, en plena negociación sobre la reforma laboral del Gobierno de Zapatero, afirmó que la posibilidad de una huelga general era una "reacción infantil, inmadura y absurda".  

Por las mismas fechas aseguró que "cuanto más caigan los salarios por persona ocupada y hora trabajada, mayores serán las posibilidades de aumentar el empleo e impulsar la actividad productiva” . De emplear el látigo en el tajo no dijo nada, pero tal vez lo pensaba.

Así se las gasta el señor Feito, que en el fondo no hace sino expresar sin tapujos lo que piensa la patronal de este país, venida arriba con la reforma laboral que le ha regalado el Gobierno del PP. Que no desespere el señor Feito, que a este paso todo se andará.

 Sólo que por aquello de la variedad y por no incrementar demasiado la población lapona de parados españoles que en poco tiempo acabarían con los renos de Papá Noel, le sugiero que piense también en la posibilidad de mandar a los parados remolones a  Siberia y a los más frioleros al Kalahari. Para que aprendan a no quedarse en paro.  

20 de febrero de 2012

El día después


No le ha ido mal a los sindicatos en su primer pulso con el Gobierno a propósito de la reforma laboral. De hecho, les ha ido mucho mejor que en las protestas convocadas contra la reforma aprobada en su día por el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. 
 
Lo reconocen incluso los medios más próximos al Ejecutivo de Mariano Rajoy que, no obstante, le piden al presidente que desoiga lo que miles de ciudadanos pidieron ayer en las calles de toda España: que una reforma de las relaciones laborales no puede sustanciarse por la vía de ceder todo el poder a una de las partes, que hay que equilibrar las fuerzas y que hay que ver a los trabajadores como elemento central de la economía y no como simples peones que se cambian a placer o a capricho.

 Dicen estos medios que la verdadera voz de la calle es la de Mariano Rajoy, que para eso ganó las elecciones por abrumadora mayoría y representa por tanto la voluntad popular. Olvidan decir en cambio que Rajoy ganó esas elecciones en gran parte por los errores continuados del PSOE y sin anunciar en su programa electoral ni una sola de las medidas que está tomando una vez instalado en La Moncloa.
 
Se les ha olvidado que Rajoy dijo en el debate de investidura que no subiría los impuestos y fue lo primero que hizo; olvidan también que Rajoy criticó que la reforma laboral de Zapatero abaratara el despido y él lo ha abaratado mucho más.

Pero más allá de los análisis pro domo sua de los medios que apoyan al Gobierno, lo que está sobre la mesa es una nítida exigencia de rectificación y de búsqueda del equilibrio en un marco de relaciones laborales que, es cierto, tiene que adaptarse a la profunda crisis económica que vive el país. Ahora bien, esa situación no se puede convertir en una coartada para eliminar de un plumazo a uno de los agentes clave en ese marco laboral: los trabajadores.

Gobierno y sindicatos deben sentarse a negociar una modificación de la reforma que no cargue todo el peso sobre la parte más débil de las relaciones laborales, como si fuera ésta la causante de la crisis económica y no su principal víctima. Ese es el reto que comparten ahora los sindicatos y el Gobierno. 

19 de febrero de 2012

El reto sindical


Los sindicatos se enfrentan hoy al reto de sacar a la calle a la mayor cantidad de gente posible para plantarle cara a la durísima reforma laboral del Gobierno del PP. De la respuesta que reciba la convocatoria dependerá seguramente que haya o no huelga general. En cualquier caso – y los sindicatos lo saben – la decisión no se puede demorar demasiado porque se correría el riesgo de tomarse cuando el efecto shock que ha provocado la norma del Gobierno haya sido asumido y amortiguado.

No es un reto fácil, en contra tienen los sindicatos numerosos factores. Uno de ellos, la desconfianza en que tanto la convocatoria de hoy como una eventual huelga general tengan utilidad. No es realista confiar en que el Gobierno va a introducir cambios sustanciales en la reforma laboral a pesar del tono dialogante y conciliador que ahora parece exhibir. En todo caso, lo es menos suponer que los introducirá de motu propio y sin exigencia social alguna.

Tampoco ayuda a los sindicatos el resultado de la anterior huelga general, la del 29 de septiembre de 2010, demasiado próxima aún en la memoria como para haber olvidado que su seguimiento fue demasiado magro.

Pero quizá el factor que más juegue en contra de la posibilidad de que las calles de España se llenen hoy de gente expresando su rechazo a la reforma laboral sean los propios sindicatos, que no atraviesan el mejor momento de su historia reciente en nuestro país.

Demasiado burocratizados y convertidos casi en ministerios, los sindicatos han perdido frescura y contacto con la realidad social a la que se deben, al tiempo que se han dormido demasiado a menudo bajo la confortable sombra del poder. 

Su situación es similar a la de los partidos políticos y como ellos necesitan también una redefinición radical de su papel en una época de profundos cambios sociales, políticos y económicos como la actual.

Sin embargo, mientras, ellos son en estos momentos la única herramienta de la que disponen los trabajadores y las clases medias de este país para defenderse democráticamente de la desequilibrada e injusta reforma laboral del Gobierno del PP.

Prueba de ello es la agresiva campaña de criminalización y desprestigio sindical que ha puesto en marcha el círculo mediático próximo al Gobierno nada más expresar los sindicatos su rechazo a la reforma laboral y anunciar la eventualidad de una huelga general. Qué duda cabe de que ésta campaña mediática también jugará en contra del reto al que se enfrentan hoy los sindicatos.

No obstante, nada de eso es capaz de ocultar los desequilibrios de una reforma laboral que deja a los trabajadores inermes ante los empresarios y a estos con casi todo el poder para hacer y deshacer. Una reforma que regala el despido a los empresarios y que, en vez de moderar o regular de manera más estricta la capacidad sindical de negociar las condiciones laborales a través de los convenios colectivos y evitar de ese modo abusos y excesos sindicales, rebana de un tajo décadas de cultura del acuerdo y el consenso entre trabajadores y empresarios que es como decir de paz social y laboral.

Y todo ello tiene como corolario una reforma laboral que no servirá para crear empleo sino, con toda seguridad, para destruirlo. Ni el propio Gobierno lo oculta ya.

Estos son los elementos principales a tener en cuenta para decidir si la convocatoria de hoy en contra de la reforma laboral merece apoyo y respaldo más allá de los recelos, el pesimismo, las dudas o la desconfianza sobre la trayectoria sindical de los últimos tiempos en este país. El reto está planteado.

18 de febrero de 2012

Músicas para una vida - Porque hoy es sábado

El día de la creación (Vinicius de Moraes)

hoy es sábado y mañana domingo.
La vida llega en olas como el mar.
Los tranvías van por las vías
Y Nuestro Señor Jesucristo murió en la cruz para salvarnos.

hoy es sábado y mañana domingo.
No hay nada como el tiempo para pasar.
Fue mucha la bondad de nuestro Señor Jesucristo.
Pero, por las dudas, líbranos Dios mio de todo mal.

hoy es sábado y mañana domingo.
Al mañana no le gusta ver a nadie bien
hoy, es el día del presente.
El día es Sábado!

Imposible huir de esta dura realidad
En este momento todos los bares están
llenos de hombres vacíos.
Todos los enamorados se toman de la mano.
Todos los maridos están funcionando regularmente.
Todas las mujeres están atentas
porque hoy es sábado.

En este momento una boda,
porque hoy es sábado.
Hay un divorcio, una violación,
porque hoy es sábado.
Hay un hombre rico que se mata
porque hoy es sábado.
Hay un incesto, una regata,
porque hoy es sábado.
Hay una función de gala
porque hoy es sábado.
Hay una mujer que es golpeada,
porque hoy es sábado.
Hay un renovarse de esperanzas
porque hoy es sábado.
Hay una profunda discordancia
porque hoy es sábado.
Hay un seductor que cae muerto
porque hoy es sábado.
Hay un gran espíritu de camorra
porque hoy es sábado.
Hay una mujer que se transforma en hombre
porque hoy es sábado.
Hay niños que pasan hambre
porque hoy es sábado.
Hay un mitin de políticos
porque hoy es sábado.
Hay un gran aumento de la sífilis
porque hoy es sábado.
Hay un ario y una mulata
porque hoy es sábado.
Hay una tensión inusitada
porque hoy es sábado.
Hay adolescentes semidesnudas
porque hoy es sábado.
Hay un vampiro por las calles
porque hoy es sábado.
Hay un gran aumento del consumo
porque hoy es sábado.
Hay un novio loco de celos
porque hoy es sábado.
Hay un garden party en la cárcel
porque hoy es sábado.
Hay una impávida luna llena
porque hoy es sábado.
Hay damas de todas las clases
porque hoy es sábado.
Unas difíciles, otras fáciles
porque hoy es sábado.
Hay un beber y un dar sin medida
porque hoy es sábado.
Hay una infeliz que va bebida
porque hoy es sábado.
Un cura pasea sin sotana
porque hoy es sábado.
Hay frenéticos cortes de manga
porque hoy es sábado.
Hay una sensación angustiante
porque hoy es sábado.
De una mujer dentro de un hombre
porque hoy es sábado.
Hay la conmemoración fantástica
porque hoy es sábado.
De la primera cirugía plástica
porque hoy es sábado.
Y dando los trámites por cumplidos
porque hoy es sábado,
hay la perspectiva del domingo
porque hoy es sábado.


En recuerdo también de Enrique Sierra (ex Radio Futura)




17 de febrero de 2012

Sevilla tiene un color especial


Algo tiene el vino cuando lo bendicen y algo tiene Sevilla cuando los dos principales partidos políticos de este país la eligen para sus respectivos congresos. Hace poco fueron los socialistas quienes acudieron a la capital hispalense a dirimir sus cuitas entre Chacón y Rubalcaba y a echarle una mano (al cuello, por lo que se ha visto después) a Griñán en su carrera imposible por retener el Gobierno de la Junta de Andalucía. Poco después del Congreso se desarmó el PSOE sevillano y así andan, a la greña, a poco más de un mes para las elecciones autonómicas en las que, salvo sorpresa, el PSOE perderá el que ha sido uno de sus bastiones históricos. 

Ahora es el PP el que acude también a Sevilla, pero no a dirimir diferencias entre sus dirigentes, como ocurriera hace cuatro años en Valencia (tierra soñada por Camps, al que no veremos en Sevilla), sino a entronizar a Javier Arenas como el hombre que va a gobernar Andalucía al menos los próximos cuatro años. 

Aunque alguna que otra discrepancia sí habrán de limar los populares en el congreso sevillano de este fin de semana. Véase por ejemplo la creación de un coordinador o coordinadora del partido para que le eche una mano a Cospedal, ahora que anda metida también en harinas gubernamentales en Castilla – La Mancha. Pero ella no quiere que le hagan sombra y apuesta por mantener ambos cargos, secretaria general del partido y presidenta castellano-manchega. Al fin y al cabo, Toledo está de Madrid a un tiro de piedra y eso permite estar en misa y repicando ( y cobrando dos jugosos sueldos, aunque seguro que eso no es lo que la anima a mantener el pluriempleo). 

Por lo demás, el de este fin de semana más que un congreso será una fiesta flamenca de aclamación a Rajoy, el hombre impenetrable que por la vía de sentarse a ver pasar el cadáver de su rival, ha conseguido para el PP el mayor poder político que haya tenido nunca un partido en este país desde el inicio de la democracia. Si encima no aparecen por allí ni Camps ni Ricardo Costa ni Carlos Fabra, la dicha será completa. No sé si Los del Río se unirán también a la fiesta, aunque estoy seguro de que no desentonarían....



16 de febrero de 2012

Nervios en la Casa Real


 ¡Cómo está el patio real! Un duque esprintando por las calles de Wasington para no responder a las educadas preguntas por escrito de una periodista (ver aquí)  y una Infanta de España haciendo un paréntesis en un acto de beneficencia para mandar a callar a la prensa. 

Todo esto cuando sólo faltan unos días para que Iñaki Urdangarín (ya saben, ese imputado que no es igual a otros imputados, Gabriela Bravo dixit) se persone ante el juez y diga qué hizo con el dinero que tan alegremente le entregaron determinados políticos para su fundación "sin ánimo de lucro". 

Lo que salvo "cambios inesperados" hará el próximo día 25 a bordo de un coche policial y no a pie como un vulgar juez cualquiera, suponemos que para satisfacción de la mentada Bravo y de su jefe Carlos Dívar. Dice Pilar Urbano, que de capas de armiño y testas coronadas sabe más de lo que cuenta, que todo el lío puede hacer que la monarquía se tambalee. Augura, además, que Urdangarín probablemente esta preparando la escena para pedir perdón. 

Con permiso de tan sagaz periodista diría yo que por las carreras del Duque de Palma no lo parece, salvo que el espigado ex jugador de balonmano entienda que no hay mejor defensa que una buena carrera de huída, aunque no creo yo que fuera eso lo que aprendió en su etapa de deportista. Más bien parece como si de pronto se hubiese acordado de aquella vieja película de Woody Allen titulada "Toma el dinero y corre". Presuntamente, claro.    

15 de febrero de 2012

Un carnaval en crisis


Durante el nacionalcatolicismo franquista el carnaval se refugió en casinos y sociedades privadas bajo el disfraz de fiestas de invierno. Cuando llegó la democracia salió a la calle y recobró su esencia trangresora y liberadora, ajeno a ataduras políticas y sociales. 

Pero poco duró la alegría: alcaldes y concejales, además de otros políticos que pasaban por allí, no tardaron en detectar el filón e ir a por él. Poco a poco el carnaval se ha ido convirtiendo en un espectáculo de cartón piedra lleno de extrañas adherencias y pensado sólo para la televisión y para que los políticos de turno se dejen ver.   Pareja a esta deriva han ido las murgas, esencia misma del carnaval, con letras, que salvo honrosas excepciones, parecen más apropiadas para un mitin político y encima interpretadas en la mayoría de los casos en una suerte de cacofonía ininteligible. 

El carnaval ya no está tanto en la calle como en los macroescenarios inspirados en los "temas" más peregrinos, elegidos, eso sí, por rigurosa votación popular (como si los carnavaleros necesitaran cada año que les digan de qué deben disfrazarse y como si el espíritu del carnaval consistiera en ir todo el mundo disfrazado de lo mismo o parecido). Claro que los comercios que venden disfraces están encantados con la original idea de ponerle "tema" al carnaval.

Es cierto que aún quedan carnavaleros de los de verdad que ignoran este espectáculo huero en el que ha derivado la fiesta y por el que encima hay que pagar en muchos casos. Ellos son la última esperanza de rescatar el carnaval del control político y devolverle la frescura y el carácter verdaderamente transgresor que nunca debimos habernos dejado arrebatar.  

14 de febrero de 2012

La rebelión del miedo


El 2012 es año de elecciones en Estados Unidos y Barak Obama se la juega ante un rival republicano aún por conocer. El presidente norteamericano presentó ayer sus presupuestos para 2013 que incluyen más impuestos para las rentas altas, una tasa especial para las grandes fortunas, más inversiones en educación e infraestructuras y un alargamiento de los plazos para reducir el déficit de manera que no se perjudique el crecimiento económico y el empleo. Claro que los republicanos ya han dicho que Obama se puede ahorrar incluso la molestia de enviar las cuentas del año que viene al Congreso, "están rechazadas antes de su llegada". 

Eso ocurre en Estados Unidos y ya veremos en qué quedan las buenas intenciones de Obama. En España, en cambio, pintan bastos y ni después de una noche de copas cabe esperar que algo parecido a lo de Obama llegue siquiera a plantearse por estas latitudes. 


El Gobierno de Rajoy se niega a adelantar por dónde irán los Presupuestos Generales del Estado para este año, aunque sus fieles escuderos ( véase Luis de Guindos) ya dejan entrever  que serán "durísimos" (más o menos como la reforma laboral, suponemos, tan equilibrada ella). Rajoy no quiere arruinar las posibilidades de hacerse también con el feudo socialista andaluz, por mucho que los socialistas andaluces le estén facilitando la labor con un entusiasmo digno de mejor causa. Así que las cuentas públicas de este año no las conoceremos hasta una semana después de las elecciones autonómicas fijadas para el 25 de marzo.

No hace falta ser un adivino para esperar que se repita entonces el crujir de dientes que ya han provocado la subida del IRPF y la reforma laboral: más recortes sociales, ni un euro para dinamizar de verdad la economía, subida del IVA y, para disimular, alguna medida cosmética sobre las rentas altas o los bancos: el estado del bienestar tal y como lo conocemos sacrificado en el altar de la nueva religión neoliberal de reducción del déficit público. Puede que me equivoque, pero no creo que demasiado. 

Suponen los más optimistas que las medidas tomadas hasta ahora por Rajoy ablandaran a la canciller alemana (que está exultante con la reforma laboral de la que ha dicho que "es un ejemplo") y le permitirá a Rajoy aliviar el imposible objetivo de alcanzar un déficit del 4.4% en 2012. 

No lo creo probable ahora que nos hemos instalado en la economía del miedo, que diría Joaquín Estefanía: los parados tienen miedo de no encontrar trabajo, los empleados de perder el suyo y hasta Mariano Rajoy tiene miedo de perder el afecto de Angela Merkel, como les ha ocurrido a los griegos. Así, atenazados por el miedo, seremos todos más dóciles y manejables. Cuánta razón tiene Dolores de Cospedal cuando, ante las llamadas de los sindicatos a la movilización contra la reforma laboral, asegura que no es el "momento de la rebelión". Sólo una pregunta: ¿cuándo es entonces el momento?

13 de febrero de 2012

¡Bravo, Gabriela!


A Gabriela Bravo no le han hecho gracias las duras críticas a los magistrados del Tribunal Supremo que han condenado a Baltasar Garzón a 11 años de inhabilitación por las escuchas del "caso Gürtel". La portavoz del Consejo General del Poder Judicial ha dedicado muchos "in" a unas críticas durísimas y, en algunos casos, es cierto, un punto desaforadas: "intolerable", "injustificable", "inadmisible", etc.

No están los jueces de este país acostumbrados a que se cuestionen sus decisiones y eso se nota. Enseguida sale a relucir el corporativismo más rancio que no duda en acusar a quienes critican esas decisiones de menoscabar el estado de derecho, la democracia, el sistema judicial y no sé cuantas cosas más. 

Se desconoce si la señora Bravo ha llamado ya al New York Times o a la Alta Representante de la ONU para los Derechos Humanos que también han criticado la sentencia. Y eso por sólo citar dos ejemplos que ponen de manifiesto la alarma que ha generado en medio mundo el fallo contra Garzón.

Sí se sabe en cambio que para Gabriela Bravo, cuando se trata de justicia, hay imputados e imputados. Del juicio contra Garzón por las escuchas del "caso Gürtel" o del que ha quedado visto para sentencia por declararse competente para investigar los crímenes del franquismo se ha dicho desde las altas instancias del poder oficial y judicial que todos somos iguales ante la Ley, así que no procede rasgarse las vestiduras porque un juez se siente en el banquillo de los acusados por tres causas distintas, algo habitual y corriente como todos sabemos.

Esto lo ha vuelto a repetir la propia Bravo para rechazar las críticas a la sentencia del Supremo contra Garzón. Sin embargo ha tenido un desliz, un lapsus del subconsciente tal vez, poca cosa en definitiva: cuando se le ha preguntado si no supone un trato de favor que el juez del "caso Noos" haya aceptado que la declaración de Iñaki Urdangarín no se grabe en video, ha dicho que "no todos los imputados son iguales". ¡Bravo, Gabriela!

12 de febrero de 2012

Desequilibrada, inútil y agresiva


Desequilibrada

No es verdad: la reforma laboral aprobada por el PP no es equilibrada como habían asegurado la ministra Báñez y el presidente Rajoy. Es claramente desequilibrada en favor de los empresarios a los que se les entregan todos los mecanismos necesarios para que despidan a placer y de forma barata; y de propina, para que rebajen los salarios con criterios de difícil comprobación objetiva.

Los empresarios han hecho del coste del despido el gran problema de las relaciones laborales de este país y, mientras reclamaban más "flexibilidad", no han parado de despedir hasta colocar la cifra de desempleados en los niveles conocidos. Zapatero intentó satisfacer los deseos de la patronal de obtener un despido barato y le costó una huelga general. Rajoy – que cuando era el líder de la oposición arremetió contra Zapatero por "centrar" la reforma laboral en el despido – ha ido ahora mucho más allá que el ex presidente y le ha servido en bandeja a la patronal el trofeo más cotizado: el despido express y por cuatro euros. ¡Viva el equilibrio!

Rajoy ha vuelto a mentir a los españoles que le votaron y a los que no. Primero con la subida del IRPF, que ha cargado sobre las espaldas de las clases medias,  y ahora con una reforma laboral claramente escorada en favor de los intereses patronales en detrimento una vez más de los trabajadores. Que le cueste una huelga general, una posibilidad de la que él mismo se pavoneó en Bruselas, está por ver.

Los sindicatos – conocedores de su situación de debilidad en un panorama económico en el que impera más que nunca el miedo a perder el empleo entre quienes lo tienen – anuncian movilizaciones para el próximo domingo. Supongo que intentan medir sus propias fuerzas antes de decidir si vale la pena convocar una movilización general que no se quede en parcial como ocurrió con la anterior. 

Inútil

Tampoco es verdad que esta reforma sea útil para crear empleo, el mantra central de la campaña popular en las pasadas elecciones (otra promesa electoral convenientemente olvidada en algún cajón de la calle Génova) Subir los impuestos y abaratar el despido en plena recesión económica sólo puede tener una consecuencia: frenar aún más el consumo y la inversión e incrementar el desempleo. Súmense a esos efectos los de la obsesión por planchar el déficit público hasta dejarlo en el 0% y tendremos el perfecto círculo vicioso del que no habrá modo de salir. ¡Viva la utilidad!

La reforma no sólo no animará a los empresarios a contratar sino a todo lo contrario, a despedir más ahora que es aún más barato. Apelar a la buena voluntad empresarial como hace el presidente de la patronal y la ministra Báñez para que  no se abuse mucho del despido por causas "objetivas" y 20 días de indemnización es cuanto menos una broma pesada y de mal gusto.

Mas ¿qué importa? Los mercados están contentos y eso es lo único que parece importarle a un Gobierno obsesionado con la idea de recuperar la confianza en España, aunque sea a costa de que sean los españoles quienes la pierdan en sí mismos y en su futuro. Si como tantas veces se ha dicho la economía es también un estado de ánimo, el de los españoles debe de ir camino de entrar en recesión si no lo está ya.

Agresiva

Un par de días antes de su aprobación, el ministro de economía emuló a su jefe el presidente y presumió en Bruselas de que la reforma laboral sería "extremadamente agresiva". Más allá de la cara de preguntarse quién es este señor y por qué me cuenta esto que puso el comisario europeo de economía Olli Rhen, tenía razón de Guindos: leyendo la letra menuda hay que coincidir con él. Por tanto, desequilibrada, inútil y agresiva son tres características que pueden resumirse en una: profundamente injusta.

Músicas para una vida - I wanna dance...

Una gran voz y una fuerza arrolladora. Descanse en paz




11 de febrero de 2012

Miénteme más...

No iban a subir los impuestos jamás de los jamaces....
 















Pero los subieron.....
Tampoco se iba a abaratar el despido jamás de los jamaces.....















Y se ha abaratado.....

Miéntema más Mariano, que voy viviendo ya de tus mentiras.....¿cuál será la próxima?









10 de febrero de 2012

Cambalache

Hoy no me apetece escribir.....este tango inmortal es más elocuente que cualquier cosa que uno pueda decir. Sólo hay que cambiar el siglo XX  por el XXI y Argentina por España a fecha 9 de febrero de 2012.....




9 de febrero de 2012

El yunque griego

Sigue la llamada "troika" (UE, FMI y BCE) machacando sobre las espaldas de los griegos con más ajustes y recortes a cambio de un segundo rescate del país heleno. Siguen los griegos en las calles diciendo "no" y los sindicatos convocando huelgas generales. 

De nada sirven porque nada hace cambiar de idea a esos señores que vemos en los telediarios entrando y saliendo de noche del ministerio griego de finanzas como si ocultaran algo. Tal vez su incompetencia para resolver la crisis de un país que apenas representa el 2% del Producto Interior Bruto de la Unión Europea; o su incapacidad para reconocer que sus medidas no pueden sino hundir más en el abismo a los griegos. 

No digo que las cosas se hayan hecho bien en Grecia ni que los griegos no hayan vivido pensando que es posible atar los perros con longanizas. Corríjanse por tanto los desmanes, impónganse sanciones, exíjase más austeridad y racionalidad en el gasto público, pero no se someta al enfermo a una cura que sólo puede abocarle al desastre social y económico.  

El Gobierno de concentración nacional – socialdemócratas, conservadores y ultraderecha (curioso totum revolutum) – lleva horas intentando decidir si acepta las draconianas medidas que le imponen los mercados para soltarles a cambio el dinero de un segundo rescate. El primer ministro – un banquero metido a político – ha amagado con dimitir y no ha descartado incluso sacar al país de la zona euro y volver al milenario dracma. 

Me malicio que no ocurrirá tal cosa: ¿cómo cobrarían entonces los bancos alemanes y franceses que ya han aceptado perder la mitad del dinero invertido en deuda griega y que de ese modo lo perderían todo?  Se trata más bien de ejemplarizar en las espaldas de los griegos, usadas a modo de yunque, lo que les puede pasar a irlandeses, portugueses, italianos y españoles si no son obedientes y no cumplen con el dictado de los mercados y los dogmas neoliberales en boga.  Ese y no otro es el verdadero contagio que se quiere evitar y parece claro que lo están consiguiendo.   

8 de febrero de 2012

Siempre nos quedará París


Ya se sabe que los franceses son muy suyos,  perdón por el tópico, pero a ellos hay que reconocerles, por ejemplo, ser los protagonistas de la primera gran revolución de la historia moderna, de cuyos valores aún seguimos viviendo (aunque cada vez menos, la verdad). 

Ahora, todas las encuestas coinciden en que el candidato socialista a la presidencia de la República, Francois Hollande, le saca 8 puntos de ventaja para las presidenciales de mayo a Nicolás Sarkozy, ese señor bajito al que vemos un día sí y otro también colgado del brazo de la canciller alemana Angela Merkel, que lo usa a modo de bolso con el que darnos en todos los morros del déficit a machamartillo.

Cuando la socialdemocracia europea se retira meditabunda y cabizbaja a sus cuarteles de invierno a rumiar sus sucesivas derrotas electorales (véase el caso de España), Hollande saca pecho y se atreve a decir "no" a lo que el resto de sus correligionarios europeos sólo han dicho "sí frau Merkel". El candidato socialista está basando su campaña electoral en advertir de que si llega al Elíseo renegociará ese acuerdo de hierro que obliga por ley a los países miembros de la Unión Europea a establecer un tope de déficit no superior al 0,5% del producto interior bruto. Promete renegociar ese tratado para que pueda ser votado en el Parlamento Europea (que para algo se supone que fue elegido) e implementar medidas de crecimiento económico y creación de empleo. 

No sabemos aún con qué argumentos contraatacará Sarkozy que, para empezar ya se ha ganado el apoyo (como no podía ser de otra manera) de la señora Thatcher germana. También se le ha oído decir que las propuestas de su contrincante socialista restan credibilidad a la palabra dada por Francia ante sus socios comunitarios (aunque quiso decir ante Alemania). Veremos qué ocurre en las presidenciales de mayo y sabremos si son los franceses los que nos libran de esta política monocorde y suicida de ajustes y recortes que se ha implantado en la Unión Europea como un mantra irrefutable. Confiemos en que siempre nos quede París

6 de febrero de 2012

Preguntas sin respuestas


El mundo al revés: llega un gobierno conservador al poder y hace lo que pudo hacer y no hizo un gobierno socialista. Luis de Guindos, ministro de economía, le ha metido un buen tijeretazo a los sueldos de los ejecutivos de los bancos intervenidos por el Banco de España o ayudados con dinero público: los primeros no podrán cobrar más de 300.000 euros al año y los segundos no más de 600.000. Si la medida les ha escocido, que es muy probable, se han guardado las ganas de protestar.

Se da la paradoja de que entre los segundos está el presidente de Bankia, Rodrigo Rato, quien fuera en tiempos jefe de Guindos, el mismo que ahora le rebaja el sueldo de los 2,34 millones de euros anuales a los "escuálidos" 600.000. ¿Chocolate del loro, sobre todo teniendo en cuenta lo que han ganado ya estos altos ejecutivos? ¿Mensaje para la galería habida cuenta del cabreo que ha generado entre la ciudadanía conocer los sueldazos de los directivos de bancos y cajas que tuvieron que ser intervenidos o ayudados con dinero público? Puede que ambas cosas, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué no tomó una medida como esta el Gobierno de Rodríguez Zapatero? ¿Miedo a la banca?
 
Además, el ministro obliga a los bancos y cajas a rebajar los precios de los pisos en stock para intentar que se vendan y las entidades financieras se liberen del chapapote inmobiliario en el que se metieron ellas solitas y metieron de paso a millones de ciudadanos.

Sin embargo, con ser la acumulación de pisos sin vender un problema importante porque contribuye a impedir que se concedan créditos, no es el más importante desde el punto de vista social. Más que la venta de las casas sin vender, el problema radica en las que se han vendido y ahora resulta casi imposible cobrar. Me refiero a las hipotecas incobrables o de muy difícil cobro sobre las que la reforma del ministro no dice nada, en particular sobre la llamada dación a cuenta.

Ésta es, por cierto, una de las medidas estrella anunciada por Pérez Rubalcaba, el nuevo secretario del PSOE. Sólo cabe preguntarse una vez más: ¿ porqué no la aplicó cuando podía hacerlo? ¿tendrá que ponerla en práctica también de Guindos?   

5 de febrero de 2012

Músicas para una vida - Volver a los 17

Este es uno de los poemas más conocidos de la chilena Violeta Parra, que se quitó la vida tal día como hoy hace 45 años. Hermana de Nicanor Parra, el último Premio Cervantes, aún después de muerta  fue uno de los iconos de la resistencia tras el golpe de estado de Augusto Pinochet, que acabó también con la vida de otro de aquellos símbolos de la lucha contra la tiranía, Víctor Jara. (ver artículo de EL PAIS)




Gana el aparato


Por los pelos (en un modo de hablar), pero gana. Alfredo Pérez Rubalcaba se ha hecho con la secretaría general del PSOE por 22 votos de diferencia sobre Carme Chacón. Trámite cumplido: uno y otra han recorrido España proclamándose la mejor opción para dirigir un partido en sus horas más bajas; no han faltado navajazos, traiciones y desplantes, todo muy visto en política sea del color que sea cuando hay cargos de por medio.

El debate sobre las ideas es otra cosa. ¿Cómo va a salir el PSOE  de ésta? ¿qué propone para que no nos gobiernen los banqueros y los "mercados"? ¿hay futuro para la socialdemocracia tal y cómo la conocemos? ¿cómo será? ¿cómo piensa recuperar el terreno perdido? 

Por lo pronto, todo lo que sabemos es que el nuevo líder socialista quiere revisar los acuerdos con el Vaticano. Empezamos bien porque, sin duda, es lo más urgente que hay que hacer si queremos evitar que el PP beatifique a Fraga cualquier día de estos. 

Gana pues el aparato, que para eso se creó, para perpetuarse y perpetuar a los suyos - Rubalcaba es un hombre del aparato desde hace mucho tiempo - y que  por definición recela de lo desconocido. Nada nuevo tampoco bajo el sol. Por tanto, pierde quien no cuenta con ese apoyo, es decir Carme Chacón. Lo que no quiere decir, ni mucho menos, que sus planteamientos fueran mucho más originales que los de su contrincante. La sobreactuación, el gusto por los mensajes publicitarios sin contenido tangible y el punto de victimismo que han tenido sus intervenciones puede que no le hayan ayudado mucho. 

Ejemplo de ese toque altanero que parece caracterizar su conducta, es que no ha tardado en decirle a Rubalcaba que no quiere figurar en la nueva ejecutiva, aunque al mismo tiempo pide unidad e integración. Veremos ahora qué hace Rubalcaba con quienes no han apoyado su candidatura. Los desafectos tal vez estén dándole vueltas a una de las frases del nuevo secretario general: "El PSOE es un partido federal, no una federación de partidos". No es un bonito juego de palabras, es la voz del aparato.

4 de febrero de 2012

2 de febrero de 2012

La respuesta está en el viento

El experto en la energía del hidrógeno Yeremy Rifkin afirmó hace algún tiempo que "Canarias es la Arabia Saudí de las energías renovables". Tal vez quiso decir que lo podría llegar a ser, pero cada vez parece más lejano el objetivo. 

El Gobierno de Canarias sigue aspirando a cumplir el Plan Energético de Canarias en el que se establece que en 2015 el 30% de la energía que se genere en las Islas debe proceder de fuentes limpias. Estamos a tres años de esa fecha y sólo se cubre el 6%, muy lejos de las cifras de Navarra, por ejemplo, en donde ya se supera el 20%. 

El decreto del ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, en el que se pone fin temporalmente a las ayudas públicas para nuevas instalaciones de renovables hará que el objetivo se convierta prácticamente en utópico. Además de los efectos sobre el empleo que este sector genera en Canarias (las empresas calculan que se perderán unos 5.000 puestos de trabajo) y sobre las emisiones contaminantes a la atmósfera, dejará en papel mojado el concurso eólico.

Y no es la primera vez: recordemos que el primer concurso eólico hubo de anularse por los presuntos delitos (aún por enjuiciar) de cargos públicos del PP. Aseguran ahora en el PP canario que el ministro prepara un segundo decreto que recogerá las excepcionalidades canarias. 

Habrá que verlo para conocer hasta dónde llega el " trato excepcional", pero no es ocioso preguntarse si el ministro no pudo incluirlo en el primer decreto que cierra el grifo de las ayudas públicas a las energías limpias. Por ahora, la respuesta está en el viento o, tal vez, en el "mucho y buen petróleo" que, según Soria, hay en aguas de Canarias.   

1 de febrero de 2012

Botín for president

Dice Botín, presidente del Banco Santander, que no son los bancos los culpables de esta crisis ¡qué va!. Son los políticos, esos señores y señoras que se nos aparecen a toda hora diciendo una cosa y haciendo la contraria y a los que los ignorantes ciudadanos de a pie nos empeñamos en votar una y otra vez sin comprender que no sirven para nada. 

 
Cómo van a ser los bancos los culpables si no fueron ellos los que inventaron las subprimes; tampoco son los responsables de haber hinchado la burbuja inmobiliaria de la que ahora quieren salir por la vía de cerrar a cal y canto el crédito a familias y empresas; no fueron los bancos los que concedieron hipotecas por el cien por cien del valor de la vivienda a pagar en cómodos plazos de 40 ó 50 años; tampoco ofrecieron crédito para los muebles, el coche y las vacaciones; ni los que aplican sin piedad la "cláusula suelo" a las hipotecas y las ejecutan con la misma inmisericordia; tampoco son los bancos – ¿a quién se le ocurre pensarlo ? – los que reciben dinero a mansalva del Banco Central Europeo a un cómodo interés del 1% y luego lo invierten en deuda pública al 3,5%, ni los que no paran de subir las comisiones para enjugar sus maltrecho balance intoxicados de ladrillos. Y por supuesto, el dinero que han recibido para que no se derrumbaran tampoco ha salido de nuestros bolsillos. 

Los bancos – convenzámonos – son unos angelitos, unas hermanitas de la Caridad que sólo buscan nuestro bien y prosperidad. ¿Por qué nos empeñamos en zaherir, poner de chupa de dómine y convertir a estas ONGs en el chivo expiatorio de la situación? Miremos a los políticos, ellos son los únicos responsables de todo los que nos pasa. Y no digo yo que no tengan también su parte de responsabilidad, pero precisamente por no haber atado corto a las entidades financieras cuando aún estaban a tiempo, por desregular los mercados y por la promiscuidad de sus relaciones con la banca.

Ahora, sin embargo, ya es tarde. Pongamos a Botín de presidente – en Grecia y en Italia ya han puesto a sendos banquero a resolver la crisis – con la condición, eso sí, de que mantenga a Luis de Guindos – ex de Lheman Brothers – en una supercartera llamada "La Banca siempre gana".