"No son los hechos los que estremecen a los hombres, sino las palabras sobre los hechos" (Epicteto)

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6 de febrero de 2012

Preguntas sin respuestas


El mundo al revés: llega un gobierno conservador al poder y hace lo que pudo hacer y no hizo un gobierno socialista. Luis de Guindos, ministro de economía, le ha metido un buen tijeretazo a los sueldos de los ejecutivos de los bancos intervenidos por el Banco de España o ayudados con dinero público: los primeros no podrán cobrar más de 300.000 euros al año y los segundos no más de 600.000. Si la medida les ha escocido, que es muy probable, se han guardado las ganas de protestar.

Se da la paradoja de que entre los segundos está el presidente de Bankia, Rodrigo Rato, quien fuera en tiempos jefe de Guindos, el mismo que ahora le rebaja el sueldo de los 2,34 millones de euros anuales a los "escuálidos" 600.000. ¿Chocolate del loro, sobre todo teniendo en cuenta lo que han ganado ya estos altos ejecutivos? ¿Mensaje para la galería habida cuenta del cabreo que ha generado entre la ciudadanía conocer los sueldazos de los directivos de bancos y cajas que tuvieron que ser intervenidos o ayudados con dinero público? Puede que ambas cosas, pero la pregunta sigue siendo la misma: ¿por qué no tomó una medida como esta el Gobierno de Rodríguez Zapatero? ¿Miedo a la banca?
 
Además, el ministro obliga a los bancos y cajas a rebajar los precios de los pisos en stock para intentar que se vendan y las entidades financieras se liberen del chapapote inmobiliario en el que se metieron ellas solitas y metieron de paso a millones de ciudadanos.

Sin embargo, con ser la acumulación de pisos sin vender un problema importante porque contribuye a impedir que se concedan créditos, no es el más importante desde el punto de vista social. Más que la venta de las casas sin vender, el problema radica en las que se han vendido y ahora resulta casi imposible cobrar. Me refiero a las hipotecas incobrables o de muy difícil cobro sobre las que la reforma del ministro no dice nada, en particular sobre la llamada dación a cuenta.

Ésta es, por cierto, una de las medidas estrella anunciada por Pérez Rubalcaba, el nuevo secretario del PSOE. Sólo cabe preguntarse una vez más: ¿ porqué no la aplicó cuando podía hacerlo? ¿tendrá que ponerla en práctica también de Guindos?   

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