Ir al contenido principal

España hace aguas

Admito que hoy ha sido fácil dar con el título de esta entrada en el blog, algo a veces más complicado de lo que parece. La catarata que esta mañana inundó el Congreso de los Diputados en la primera sesión del nuevo curso político es una espléndida metáfora de la situación general del país.

Ahí estaban muertos de la risa unos cuantos turistas presuntamente japoneses sacando fotos del chaparrón parlamentario. A su regreso se las enseñaran a los amigos para demostrarles lo serio que es el país que quería arrebatarle a Tokio y a Estambul los Juegos Olímpicos de 2020 con el imbatible argumento de lo relajante que es tomarse una cup of café y leche en la Plaza Mayor. 

Así, mientras el Congreso de los Diputados amenazaba con convertirse en una piscina olímpica, el presidente Rajoy ponía cara de palo y reiteraba que, sobre Bárcenas, no tiene nada más que decir y que nadie ha desmentido lo que ya dijo en aquel fiasco de pleno anterior al verano. Todo eso un día después de que conociéramos las nuevas andanzas de la misteriosa cabeza borradora que pulula por Génova 13, que poco a poco ha ido acabando con los discos duros de ordenador sospechosos de contener información comprometida para la cúpula popular y su cada vez menos presunta contabilidad b.

La eficiencia de este virus que acaba con todo lo que contenga la palabra Bárcenas afecta ya hasta a las agendas de las secretarias de los tesoreros populares que, ni cortas ni perezosas, no dudaron en destruirlas para que nunca se llegue a saber quiénes visitaban la sede popular a depositar la mordida que les permitía luego hacerse con jugosos contratos públicos en las administraciones gobernadas por el PP.

Nada de esto inmuta a Rajoy y a los suyos: ellos se limitan a ver llover y esperan pacientes a que escampe aunque el diluvio amenace ya con anegar el país entero de lodo.

Comentarios

Entradas más visitadas

Los niños con los niños y las niñas con las niñas

Imagino que el ex ministro de Educación, José Ignacio Wert, estará a esta hora en su dorado retiro parisino celebrando con champán el fallo del Tribunal Constitucional que valida que los colegios privados de filiación católica reciban dinero público aunque segreguen a sus alumnos por sexo. El fallo, que tumba en su integridad un recurso presentado por el PSOE en 2014, es un espaldarazo en toda regla a su LOMCE. La decisión no solo considera ajustado a la Carta Magna que el dinero de todos financie la educación segregadora por sexos: ademas, respalda la segregación de los alumnos por itinerarios académicos y que la asignatura de Religión sea una alternativa obligatoria. Si contento está Wert no lo está menos su sucesor. Íñigo Méndez de Vigo dice que el Constitucional garantiza con su fallo la "libertad educativa" y a la Iglesia Católica sólo le ha faltado lanzar voladores. Por algo será que un alto tribunal dominado por magistrados conservadores, un Gobierno no menos conserv…

Abstinencia y fidelidad

Aunque lo pudiera parecer, el título de este post no es el de un libro de moral católica tridentina, sino parte de los contenidos del manual de Biología y Geología que estudian en varias comunidades autónomas los chicos de 3º de la ESO. Es, por tanto, lo que con propiedad puede considerarse confundir el culo con las témporas, la velocidad con el tocino o las ciencias con las creencias, a elegir. El libro de marras está editado por una editorial católica catalana y, al parecer, se ha colado en las aulas de rondón para regar con su ciencia infusa sobre la sexualidad humana las maleables mentes juveniles a las que va dirigido. De momento, aunque los inspectores educativos lo están sometiendo a un expurgo en toda regla, no han encontrado referencia alguna al onanismo o a la marcha atrás como  métodos apropiados para prevenir enfermedades de transmisión sexual. Eso sí, muy en tercer lugar aparece el uso del preservativo, sin duda mucho menos eficaz para esa prevención que aguantarse los p…

La hora de la política

Se mire como se mire, la decisión de la justicia alemana sobre Puigdemont es un varapalo a la justicia española y, en particular, al juez Llarena del Tribunal Supremo. Los jueces alemanes acaban de poner en libertad al ex presidente catalán y han descartado que, de acuerdo con la legislación de ese país, pueda ser acusado de rebelión - alta traición en Alemania. Argumentan que falta el elemento de la violencia que sí aprecia Llarena en la orden europea de detención y entrega de Puigdemont. El ex presidente podrá ser ahora entregado a España con una limitación trascendental: sólo podrá ser juzgado por malversación, el otro delito del que le acusa la justicia española, pero que, evidentemente, no reviste la gravedad del de rebelión y, en consecuencia, conlleva una pena mucho menor incluso en su versión agravada.
Se puede dar así la notable paradoja de que la fuga de Puigdemont a Bélgica terminará teniendo premio. Sus compañeros de fatigas que se quedaron en España y afrontan en la cárce…