Ir al contenido principal

Te llegará un carta

Once hermosos millones de euros piensa gastarse la Seguridad Social en informar por correo ordinario a los ciudadanos de este país sobre su futura e hipotética jubilación. Vayan sacando pues del buzón la publicidad del supermercado de la esquina y la propaganda política para las elecciones europeas. La primera tanda está a punto de salir del horno y va destinada a los mayores de 50 años en paro y afiliados o no a la Seguridad Social.

Eso sí, como no hayan cumplido al menos 15 años de cotización olvídense de recibir la buena nueva de la ministra Báñez con las previsiones sobre su futuro cada vez más cercano. De momento no está previsto, aunque no es descartable, que en la carta se adjunte un tarot para que el feliz receptor de la misiva averigüe si volverá a trabajar antes de que pase a la situación de retirado con todos los honores y, en su caso, sepa si la pensión por jubilación le dará para dar la vuelta al mundo dos veces, comer en los restaurantes de los master chefs de turno y dedicar el resto del tiempo al macramé y el yoga.

Que no desespere el resto que hay cartas para todo el mundo. El año que viene – Dios y la Virgen del Rocío mediantes – nuestra ministra de Empleo hará llegar sus efusivas felicitaciones a los mayores de 40 años en paro o con curro. El objetivo es el mismo: advertirles de que se vayan comprando una hucha y guardando unos euros para cuando seamos viejos, porque las cuentas en la Seguridad Social están hechas unos zorros y nadie sabe si para cuando llegue la jubilosa jubilación con la que todos soñamos habrá siquiera pensiones. De momento se descarta en el Ministerio meter en el sobre un hermoso tríptico a todo color sobre los salerosos planes privados de pensiones con los que la banca y las aseguradoras a ella adheridas nos prometen dos futuros venturosos, como mínimo.

Y hasta 2016 tendrán de esperar - ¡paciencia! – los restantes curritos o parados para que el cartero llame a su puerta con la carta del ministerio. Bastará entonces con haber cotizado sólo cinco añitos para ser el afortunado poseedor de una firma de la ministra. En total, más de 17 millones de cartas circulando por toda España en los próximos tres años para regocijo de empleados y parados. Cosa distinta será que en los próximos tres años se pueda hablar en este país de algo que merezca el nombre de pensión por jubilación y no digamos nada dentro de 10, 15 o 20 años. Sobre todo teniendo en cuenta el nuevo y chiripitifláutico sistema para “revalorizar” las pensiones que queda al albur de que la economía vaya al menos regular, de que la caja de la Seguridad Social no siga criando telarañas y, en último extremo, de la santa voluntad del Gobierno de turno.

Pero no queda aquí la cosa que, a lo que se ve, en el ministerio de Báñez se sigue trabajando con ahínco en garantizarnos a todos, si no un trabajo, si por lo menos información a mansalva que nos aligere y aclare el incierto porvenir que nos espera a los que vamos cumpliendo años y echando canas. También va a aprobar el ministerio un nuevo modelo de nómina que especifique con mayor claridad lo que se aporta a la Seguridad Social por parte del empresario. Eso si a Montoro no le da por hacer caso a la gran patronal y cargar sobre los trabajadores dichas aportaciones, que de ese hombre cabe esperar cualquier cosa.

De lo que no hay noticia cierta, aunque sería una buena idea que invitó a la ministra a considerar, es de la conveniencia de regalar también a cada trabajador una lupa de muchos aumentos para que pueda alcanzar a ver el menguante salario que recibe mes a mes. Eso, junto a las cartas que están por llegar, nos daría una idea mucho más aproximada de la cuantía de la pensión si es que tenemos la suerte de cobrar alguna. Y ya puestos propongo incluir en este correo masivo que prepara el ministerio una edición facsímil de los papeles de Bárcenas encuadernada en piel y firmada de su puño y letra. Más que nada para tener algo que dejar en herencia a nuestros hijos.

Comentarios

Entradas más visitadas

El rapto místico de Carlos Alonso

En un rapto místico digno de Santa Teresa, el presidente del cabildo de Tenerife acaba de proponer  que la virgen de Candelaria sea declarada presidenta honorífica de la corporación insular. Tal vez transportado por la visión divina, Carlos Alonso olvidó por completo lo que dice el artículo 16.3 de la Constitución Española: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Dudo que las “consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones” a las que alude la Constitución incluyan convertir a las patronas, por muy patronas archipielágicas que sean, según Alonso, en presidentas de una institución política como un cabildo. Claro que no soy doctor en teología e igual estoy equivocado de medio a medio. De hecho, Alonso se provee de poderosas razones teológicas para sust…

Totorotas en la nieve

Cuando caen unos cuantos copos de agua nieve nos volvemos locos y lo dejamos todo atrás: trabajo, colegio, el potaje y las actividades extraescolares. Y es que cuando nieva organizamos el peregrinaje a la cumbre de Gran Canaria en menos de lo que se deslíe un carámbano. Nos apasiona tanto chapotear en la nieve, hacer muñequitos poniéndoles un palito a modo de brazos y posándolos sobre el capó del fotingo a ver si llega a Las Palmas sin que lo derrita el calor del motor, que ni nos paramos a pensar si estamos cometiendo una totorotada. Da igual que los responsables del cabildo se desgañiten en los medios y en las redes sociales recomendando, por favor, que nos lo tomemos con calma y no colapsemos los accesos a la cumbre. Nos da exactamente igual que la Guardia Civil, que seguramente tendrá cosas mucho más importantes que hacer que vigilar nuestras totorotadas, también recomiende precaución a los fitipaldis a los que les encanta derrapar en el hielo y ponga sus coches como parapeto par…

Mariano for ever

“Sí, es cierto que el PP se financiaba con dinero negro”. Literalmente lo dijo ayer Ricardo Costa, el que fuera secretario del PP valenciano, en el juicio a la rama de la Gürtel en esa comunidad. Ha dicho también que Francisco Camps, quien fuera presidente valenciano apoyado por Rajoy hasta que la Justicia lo condenó por corrupto, pidió organizar actos “complementarios” a los mitines del presidente en la plaza de toros que se terminaron pagando con dinero negro que pusieron los empresarios. No ha sido Costa el único que en los últimos días ha puesto negro sobre blanco las andanzas del PP para financiarse. Los empresarios acusados en la Gürtel que hace una semana declararon en la Audiencia Nacional, admitieron también haber pagado dinero en b a la trama corrupta liderada por Francisco Correa. Pedro J. Ramírez, director de EL ESPAÑOL y ex de EL MUNDO, compareció el martes en la comisión del “caso Bárcenas” del Congreso y dejó caer algunas perlas cultivadas. Durante las más de tres horas…