"No son los hechos los que estremecen a los hombres, sino las palabras sobre los hechos" (Epicteto)

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7 de febrero de 2017

Suena el teléfono y es...Trump

Una feliz conjunción astral hará posible que dos grandes líderes de hemisferio occidental, Donald Trump y Mariano Rajoy, hablen esta noche por teléfono. A hacer posible el histórico momento ha ayudado mucho que Trump se haya tomado el día libre y no tenga previsto construir hoy ningún muro ni prohibir la entrada en Estados Unidos a los ciudadanos de Papúa Nueva Guinea y Madagascar. A Rajoy, por su parte, le ha venido muy bien que el Real Madrid no juegue hoy partido de la Champions, con lo que está dedicando la tarde a pulir la pronunciación del jau ar yu, el ai an Mariano y el ai an veri güell.

Ni la Casa Blanca ni La Moncloa han precisado quién pagará la llamada de larga distancia, aunque sabiendo lo que le preocupa a Rajoy incumplir el déficit es probable que se la intente cargar a Trump. Partiendo de que el inglés de Rajoy es más gestual que oral y de que Trump detesta el idioma español, sería muy conveniente que a uno y a otro lado del hilo telefónico se apostaran sendos intérpretes de probada competencia. Hay que evitar a toda costa cualquier malentendido en la coversación que lleve a Trump a firmar una orden ejecutiva para construir un muro entre Aragón y Cataluña y exigir que lo paguen los canarios.


En todo caso, no hay que ser adivino para saber de qué hablarán esta noche ambos líderes en un encuentro que los libros de Historia señalarán como un hito que marcó un antes y un después en la configuración de unas nuevas relaciones internacionales. De adelantarnos lo esencial del contenido de esa conversación se ha encargado esta misma tarde un feliz Íligo Méndez de Vigo, ministro portavoz de Moncloa, según el cual, Rajoy le va a decir a Trump que “cuente con nosotros” porque “somos dos socios importantes en el mundo” y vivimos en un momento en el que “es importante hablar y dialogar (sic) para buscar acuerdos y buscar soluciones (más sic) que al final sirvan para facilitar la vida a las personas (otro sic)”.

No le pareció suficiente inclinación de cerviz al ministro que remató asegurando que “queremos tener unas buenas relaciones” porque “España juega un papel protagonista en la Unión Europea” (aquí añadan un sic tan grande como quieran). Tengan la seguridad plena de que, efectivamente, el ministro dice la verdad y ese será el tenor de la charleta telefónica de esta noche de Rajoy con Trump. No habrá ni un solo reproche a las barrabasadas del Nerón de la Casa Blanca ni una palabra en defensa de México y de los mexicanos, país del que Rajoy se olvidará convenientemente esta noche a pesar de los lazos históricos y culturales y las relaciones económicas con España.No por nada es Rajoy un experto mundialmente reconocido en ponerse de perfil cuando hay tormenta hasta conseguir pasar completamente desapercibido. 

Eso es exactamente lo que ha venido haciendo desde que Trump llegó a la Casa Blanca y empezó a tomar decisiones que han alarmado a medio mundo menos al impertérrito presidente español. Ni siquiera ha seguido en esta ocasión a su admirada Angela Merkel, la única líder europea que junto a Hollande – aunque éste ya ha hecho las maletas - se ha atrevido a elevar el tono por las locuras de Trump. De otra cosa también podemos estar seguros: Trump no le colgará el teléfono a Rajoy como hizo hace unos días con el primer ministro australiano. Eso sí, corre un serio riesgo de quedarse dormido ante tanto arrullo sobre buenas relaciones bilaterales como tendrá que escuchar esta noche.  

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