Ir al contenido principal

Mario Vargas Llosa y la crisis (y 2)


De un plumazo se olvida el laureado escritor peruano de la desregulación del sistema financiero mundial impulsado desde la época de los muy liberales Reagan y Thatcher, de la contabilidad creativa de los bancos, de las hipotecas basura que esa desregulación favoreció y que está en el origen de la crisis y de los sueldos multimillonarios de los directivos de bancos rescatados con ingentes cantidades de dinero público. Según su argumento, parece como si un capitalismo libre de ataduras y cabalgando sobre una globalización atenta sólo a los grandes movimientos de capitales gracias a las nuevas tecnologías de la información no hubiese tenido responsabilidad alguna en la situación actual.
 
Su defensa de la política de austeridad fiscal a toda costa que la canciller alemana Angela Merkel ha impuesto a toda Europa entronca perfectamente con la gran idea fuerza del neoliberalismo: lo público es ineficiente y derrochador por naturaleza y sólo lo privado es garante de eficiencia y riqueza.

A estas alturas de la crisis, cuando se multiplican las señales y las voces cualificadas que denuncian que el camino del masoquismo fiscal sólo puede conducir al abismo más profundo, como si alguien que ha caído en un hoyo cavase cada vez con más fuerzas para intentar salir de él, resulta desconcertante y desconsolador escuchar a un intelectual como Vargas Llosa criticar a quienes osan cuestionar esa política suicida generadora de sufrimiento y desesperanza. 

 Con todo, lo más descorazonador es el veredicto de Vargas Llosa sobre quién debe pagar los platos rotos de la crisis: con la claridad que le caracteriza, asegura que en todas las grandes crisis de la historia, las pasadas, la presente y las futuras, siempre ha sido, es y será "el pueblo" el que cargue sobre sus espaldas las culpas de la minoría responsable. Y remata diciendo que oponerse a esa realidad histórica puede ser muy válido desde el punto de vista ético pero no es políticamente operativo.

Si el argumento no viniera de quien viene cabría decir que Vargas Llosa es un cínico sin corazón ni sensibilidad alguna ante la miseria y el dolor que está inflingiendo a millones de seres humanos el ideario económico y político que él mismo defiende. Parece más bien como si hablase o escribiese sobre la crisis, sus causas y sus consecuencias, de oídas y desde un conocimiento puramente académico pero muy imperfecto de la realidad social.

Al predicar de este modo la resignación ante la injusticia que supone que paguen las consecuencias de la crisis quienes la padecen, Vargas Llosa se convierte en un intelectual orgánico más del capitalismo realmente existente, aquel para el que el primer y único valor a defender es el enriquecimiento económico individual y para el que, como diría Margaret Thatcher, "la sociedad no existe".

Todo lo cual, además, entra en flagrante contradicción con el papel de conciencia y crítica social que el propio Vargas Llosa parece reclamar para los marginados intelectuales. En estos tiempo más que nunca necesitamos pensadores críticos, con ideas originales, lucidez en el análisis, alternativas creíbles y explicaciones convincentes de lo que nos pasa, por qué nos pasa y qué podemos hacer. Vargas Llosa, uno de los más grandes escritores vivos, no se encuentra entre ellos.
 
NOTA: Para quien crea que las afirmaciones de Vargas Llosa sobre las causas y las consecuencias de la crisis fueron hechas sin pensar (no creo que Vargas Llosa haga nunca una reflexión en voz alta sin haberla meditado previamente con mucho detenimiento) y en el contexto informal de un encuentro con periodistas, puede leer este artículo publicado ayer en EL PAÍS:  "Las ficciones malignas" - Mario Vargas Llosa

Comentarios

Entradas más visitadas

El rapto místico de Carlos Alonso

En un rapto místico digno de Santa Teresa, el presidente del cabildo de Tenerife acaba de proponer  que la virgen de Candelaria sea declarada presidenta honorífica de la corporación insular. Tal vez transportado por la visión divina, Carlos Alonso olvidó por completo lo que dice el artículo 16.3 de la Constitución Española: Ninguna confesión tendrá carácter estatal. Los poderes públicos tendrán en cuenta las creencias religiosas de la sociedad española y mantendrán las consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones”. Dudo que las “consiguientes relaciones de cooperación con la Iglesia Católica y las demás confesiones” a las que alude la Constitución incluyan convertir a las patronas, por muy patronas archipielágicas que sean, según Alonso, en presidentas de una institución política como un cabildo. Claro que no soy doctor en teología e igual estoy equivocado de medio a medio. De hecho, Alonso se provee de poderosas razones teológicas para sust…

Totorotas en la nieve

Cuando caen unos cuantos copos de agua nieve nos volvemos locos y lo dejamos todo atrás: trabajo, colegio, el potaje y las actividades extraescolares. Y es que cuando nieva organizamos el peregrinaje a la cumbre de Gran Canaria en menos de lo que se deslíe un carámbano. Nos apasiona tanto chapotear en la nieve, hacer muñequitos poniéndoles un palito a modo de brazos y posándolos sobre el capó del fotingo a ver si llega a Las Palmas sin que lo derrita el calor del motor, que ni nos paramos a pensar si estamos cometiendo una totorotada. Da igual que los responsables del cabildo se desgañiten en los medios y en las redes sociales recomendando, por favor, que nos lo tomemos con calma y no colapsemos los accesos a la cumbre. Nos da exactamente igual que la Guardia Civil, que seguramente tendrá cosas mucho más importantes que hacer que vigilar nuestras totorotadas, también recomiende precaución a los fitipaldis a los que les encanta derrapar en el hielo y ponga sus coches como parapeto par…

Mariano for ever

“Sí, es cierto que el PP se financiaba con dinero negro”. Literalmente lo dijo ayer Ricardo Costa, el que fuera secretario del PP valenciano, en el juicio a la rama de la Gürtel en esa comunidad. Ha dicho también que Francisco Camps, quien fuera presidente valenciano apoyado por Rajoy hasta que la Justicia lo condenó por corrupto, pidió organizar actos “complementarios” a los mitines del presidente en la plaza de toros que se terminaron pagando con dinero negro que pusieron los empresarios. No ha sido Costa el único que en los últimos días ha puesto negro sobre blanco las andanzas del PP para financiarse. Los empresarios acusados en la Gürtel que hace una semana declararon en la Audiencia Nacional, admitieron también haber pagado dinero en b a la trama corrupta liderada por Francisco Correa. Pedro J. Ramírez, director de EL ESPAÑOL y ex de EL MUNDO, compareció el martes en la comisión del “caso Bárcenas” del Congreso y dejó caer algunas perlas cultivadas. Durante las más de tres horas…