"No son los hechos los que estremecen a los hombres, sino las palabras sobre los hechos" (Epicteto)

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9 de febrero de 2012

El yunque griego

Sigue la llamada "troika" (UE, FMI y BCE) machacando sobre las espaldas de los griegos con más ajustes y recortes a cambio de un segundo rescate del país heleno. Siguen los griegos en las calles diciendo "no" y los sindicatos convocando huelgas generales. 

De nada sirven porque nada hace cambiar de idea a esos señores que vemos en los telediarios entrando y saliendo de noche del ministerio griego de finanzas como si ocultaran algo. Tal vez su incompetencia para resolver la crisis de un país que apenas representa el 2% del Producto Interior Bruto de la Unión Europea; o su incapacidad para reconocer que sus medidas no pueden sino hundir más en el abismo a los griegos. 

No digo que las cosas se hayan hecho bien en Grecia ni que los griegos no hayan vivido pensando que es posible atar los perros con longanizas. Corríjanse por tanto los desmanes, impónganse sanciones, exíjase más austeridad y racionalidad en el gasto público, pero no se someta al enfermo a una cura que sólo puede abocarle al desastre social y económico.  

El Gobierno de concentración nacional – socialdemócratas, conservadores y ultraderecha (curioso totum revolutum) – lleva horas intentando decidir si acepta las draconianas medidas que le imponen los mercados para soltarles a cambio el dinero de un segundo rescate. El primer ministro – un banquero metido a político – ha amagado con dimitir y no ha descartado incluso sacar al país de la zona euro y volver al milenario dracma. 

Me malicio que no ocurrirá tal cosa: ¿cómo cobrarían entonces los bancos alemanes y franceses que ya han aceptado perder la mitad del dinero invertido en deuda griega y que de ese modo lo perderían todo?  Se trata más bien de ejemplarizar en las espaldas de los griegos, usadas a modo de yunque, lo que les puede pasar a irlandeses, portugueses, italianos y españoles si no son obedientes y no cumplen con el dictado de los mercados y los dogmas neoliberales en boga.  Ese y no otro es el verdadero contagio que se quiere evitar y parece claro que lo están consiguiendo.   

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