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Un paso cualitativo en el fraude de los ERE

Causalidad o casualidad en relación con la reciente e inesperada espantada del presidente andaluz, José Antonio Griñán, lo cierto es que la jueza Mercedes Alaya ha decidido dar un “paso cualitativo” e imputar en el fraude de los ERE a la que fuera consejera de Economía y Hacienda de la Junta entre 1994 y 2004 y posteriormente ministra de Fomento con Zapatero. La propia Alaya lo explicita con toda claridad en su auto de imputación: “Ha llegado el momento de dar un paso cualitativo en la instrucción y determinar la participación en los hechos investigados de otras personas, las cuales habrían permitido este uso indebido de las transferencias de financiación, con las consecuencias del dispendio continuado de fondos públicos".

Sostiene Alaya en su auto que el sistema empleado durante años por la Junta de Andalucía para pagar los expedientes de regulación de empleo era ilegal en tanto escapaba a los necesarios controles internos. Respecto a la ex consejera y ex ministra Magdalena Álvarez, la jueza la considera responsable de dictar las normas para dichos pagos.

Se produce el auto menos de una semana después de que Griñán dijese que no repetirá como candidato del PSOE a la Junta y convocara para desconcierto de Pérez Rubalcaba unas primarias de prisa y corriendo en las que elegir candidato o candidata para unas elecciones que se celebrarán tan pronto como dentro de tres años. Si no se adelantan, que nada es descartable, sobre todo si la jueza decidiera dar un nuevo “paso cualitativo” y elevara el punto de mira en sus próximos autos. En él ya se encuentra el propio Griñán, que sustituyó a Álvarez en Economía y Hacienda, y que ha sido citado varias veces por la jueza en sus decisiones aunque por ahora no imputado.


Seguramente, quienes crean en las casualidades políticas no verán ninguna relación entre la decisión de Griñán y la imputación de Magdalena Álvarez. Sin embargo, casualidades en política no son muy frecuentes y todo hace indicar que lo que existe en realidad es una relación de causalidad entre ambas decisiones: Griñán ve venir el morlaco y está apurando los tiempos con sus primarias para pasado mañana antes de que la marea del fraude de los ERE le termine alcanzando de lleno a pesar de su condición de aforado. Si eso termina ocurriendo siempre podrá dimitir, convocar elecciones anticipadas y ponerle el toro en suerte a su sucesor o sucesora. Es verdad que son meras especulaciones pero no necesariamente inverosímiles.

Por lo demás, la reacción en el PSOE andaluz tras conocer el auto de imputación de Magdalena Álvarez apenas se diferencia de la de algunos dirigentes del PP respecto a Luis Bárcenas. El vicesecretario de los socialistas andaluces, Mario Jiménez, ya ha dicho que la jueza Alaya ha emprendido una “causa general contra el partido”, exactamente la misma expresión empleada por Carlos Floriano y algún otro dirigente popular para referirse a los autos del juez Ruz respecto a Bárcenas. Ya ven, dos gotas de agua idénticas cuando se trata de desviar la atención sobre lo verdaderamente sustancial, la manga ancha con la que durante tantos años se han conducido los dos grandes partidos españoles en el manejo del dinero de todos. 

Sin embargo, Jiménez ha ido incluso un poco más allá y ha insinuado que Alaya pretende dañar electoralmente al PSOE. No ha dicho sin embargo que ponga la mano en el fuego por Álvarez y los casi veinte imputados más que aparecen también en el auto conocido hoy aunque ha defendido su inocencia. Con tiento deberían andarse Jiménez y sus compañeros porque de imputados de los que “nunca se demostrará que no son inocentes” tenemos ya alguna experiencia en este país.

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